Gide a Wilde

Una mañana, Wilde me dio a leer un artículo en el que un crítico bastante obtuso le felicitaba por «saber idear bellos cuentos para mejor revestir su pensamiento».

Se creen –comentó Wilde- que todos los pensamientos nacen desnudos… No comprenden que yo no puedo pensar sino en cuentos. El escultor no piensa en traducir su pensamiento en mármol; piensa en mármol, directamente.


*Oscar Wilde, André Gide. Editorial Lumen, págs. 34-35.

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